Cómo deshacerse del moho

Es feo. Es asqueroso. ¡Y avanza sin piedad! Invade tu baño, trepa por las paredes y mancha la lechada. Puede incluso causar alergias y enfermedades respiratorias. Estamos hablando del moho.
  • Pero, ¿qué es el moho exactamente? En una palabra, son hongos. Y crecen en lugares cálidos y húmedos sin ventilación, como el baño. ¿Cómo puedes deshacerte de él tú mismo? Es muy simple y probablemente tengas todo lo que necesitas en los gabinetes de la cocina. Además, preparar tu propia solución es económico, ecológico y menos dañino para tus pulmones.

    Vinagre blanco: altamente ácido por naturaleza, el vinagre blanco es la solución ideal para el moho más rebelde. Mezcla una taza de vinagre y un galón de agua, vierte una cantidad generosa sobre una esponja o trapo, y friega los azulejos. Si es necesario, agrega más vinagre para quitar las manchas más rebeldes.

    Bicarbonato de sodio: lo creas o no, existen probablemente casi 100 usos del bicarbonato de sodio, y eliminar el moho es uno de ellos. Mezcla una taza de bicarbonato de sodio en un galón de agua, revuelve bien, aplica directamente sobre el área enmohecida y friega con un cepillo. El bicarbonato de sodio mata y seca el moho. Enjuaga el área con agua limpia.

    Jugo de limón: hay varias maneras de hacer esto. Puedes exprimir algunos limones en un recipiente lleno de agua, verterlos sobre el moho y refregar o, para manchas especialmente rebeldes, ¡usar directamente el limón con la cáscara! Enjuaga el área con agua limpia.

    Aceite de árbol de té: mezcla una cucharadita de aceite de árbol de té por cada taza de agua en una botella con rociador. ¡Aplícalo y listo! No es necesario enjuagar.

    Las siguientes soluciones pueden irritar la piel, así que úsalas con precaución y utiliza guantes.

    Amoníaco: mezcla una solución de 50% de agua con 50% de amoníaco. La forma más fácil de aplicarlo es con una botella rociadora. Rocía, deja reposar algunas horas, retira con un trapo y enjuaga.

    Lejía de cloro: mezcla 3 partes de agua con una parte de lejía, aplica y refriega. Si es necesario, puedes usar una solución más concentrada. Enjuaga el área con agua limpia.

    Para evitar que el moho vuelva:

    • Abre la ventana o deja la puerta abierta cuando te duchas.
    • Si tienes un extractor de aire, enciéndelo antes de entrar a la ducha y déjalo aprendido durante al menos 15 minutos después de terminar de bañarte para reducir la humedad restante.
    • Si no tienes un extractor de aire, coloca un pequeño ventilador en el mostrador de tu baño y deja la puerta entreabierta.
    • Cuelga las toallas para que se sequen y deja la puerta del baño abierta luego de ducharte.

    Los productos con protección antimicrobiana Microban® protegen de las bacterias y además son resistentes al moho y los hongos. Los cabezales de ducha de Conair® Home incorporan este beneficioso componente.