Cómo cambiar un cabezal de ducha

Existan diferentes opiniones sobre la frecuencia con la que debes cambiar tu cabezal de ducha. Algunas personas NUNCA lo hacen, ¡y otras lo hacen con una regularidad casi obsesiva! Sin embargo, si consideras que los investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder realizaron un estudio en el cual analizaron cabezales de ducha de 9 ciudades diferentes de EE. UU. y descubrieron que casi el 50% tenía elevados niveles de mycobacterium avium, ¡tal vez quieras reemplazar el tuyo más a menudo!

Este pequeño pero desagradable grupo de bacterias puede provocar infecciones pulmonares al inhalarlas o tragarlas, y son particularmente peligrosas para quienes tienen comprometido su sistema inmunológico. El moho negro y los depósitos de calcio también se acumulan en los cabezales de ducha. A nadie le gustan los malos olores al ducharse, y más estudios demuestran que limpiar el cabezal de ducha con lejía solo agrava la situación.

Así que, por seguridad, cambia tu cabezal de ducha cada 6-8 meses, o al menos una vez al año.

Ahora que has decidido cambiar tu cabezal de ducha, ¿cómo lo harás?

  • Primero, reúne todo lo que necesitarás: un nuevo cabezal de ducha, cinta de Teflon® o para plomería (disponible en tu ferretería local) y llave ajustable.
  • Luego, cierra el paso de agua. No querrás empaparte mientras trabajas.
  • Ahora, prepárate para quitar el cabezal de ducha viejo. Abre tu llave ajustable de forma tal que agarre las muescas y gírala en sentido contrario a las agujas del reloj un par de veces. (Recuerda: hacia la derecha ajusta y hacia la izquierda afloja) Cuando la hayas aflojado lo suficiente, termina de desenroscarla con la mano.
  • Si hay suciedad, cinta de plomería vieja o juntas de caucho, quítalas.
  • Luego, envuelve las roscas del brazo de la ducha con algunas vueltas de cinta de plomería. No es adhesiva, pero se adherirá a las roscas. Aprieta la cinta con los dedos.
  • Instala el nuevo cabezal de ducha manualmente, a menos que las instrucciones indiquen lo contrario. Gíralo en el sentido de las agujas del reloj pero no lo ajustes demasiado.
  • Verifica si hay pérdidas. Si no las hay, ¡trabajo terminado! Si las hay, ajusta un poco más.